La V de victoria: ¿cuál es el origen de este famoso gesto?

Jonas Klüter (dpa) – Transcurrieron 80 años desde que la resistencia contra Hitler se aglutinara detrás de una letra. La V de victoria -formada con los dedos medio e índice- marca el comienzo de una historia de victoria, derrota y también de malentendidos.

Se trata posiblemente del más famoso gesto que pueda realizarse con la mano señalizando un triunfo y que, al igual que el fútbol, procede del Reino Unido. O por lo menos así lo relata la leyenda. Porque la señal de la victoria está estrechamente ligada con el ex primer ministro británico Winston Churchill.

De acuerdo con diversos reportes, el premier británico propagó por primera vez este gesto durante un discurso radial el 19 de julio de 1941. Esta fecha representa un hito en el camino hacia un gesto como símbolo en la lucha contra la Alemania nazi.

Sin embargo, Churchill no inventó este gesto formado por los dedos índice y medio o corazón. “El político belga Victor de Laveleye lo hizo circular originalmente como un signo visual unificador y translingüístico de señal de resistencia contra la ocupación alemana”, dice la lingüista Ellen Fricke.

Junto con sus colegas de la Universidad Técnica de Chemnitz, Fricke recopiló los resultados de investigaciones sobre el gesto de la victoria, así como otros gestos, en la exposición “Gestos – ayer, hoy, pasado mañana”.

Para el belga De Laveleye, la V representaba tanto la palabra francesa “victoire”, que significa victoria, así como la holandesa “vrijheid”, que se traduce como libertad, explica Fricke. Y luego el gesto se hizo mundialmente conocido a través de Churchill.

A partir de ahí, el signo de la victoria emprendió su camino triunfal durante los últimos 80 años: el cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1 Sebastian Vettel, por ejemplo, hace la V tras una clasificación exitosa.

El opositor al Kremlin Alexéi Navalni, en tanto, extendió sus dedos índice y corazón en los tribunales y el cantante de U2 Bono realizó el gesto poco antes de reunirse con el presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo.

Sin embargo, esta V conduce a confusiones en algunos casos. Por ejemplo, este fue el caso del ex presidente del Deutsche Bank Josef Ackermann. El directivo de la entidad bancaria realizó la V de la victoria antes de un proceso judicial y generó de esta manera malestar, porque algunos lo acusaron de estar burlándose del tribunal.

Sin embargo, Ackermann aseguró que solo estaba imitando a la estrella del pop Michael Jackson, quien también pasó por los tribunales en 2004. El germano se disculpó pocos días después: “No era esa la intención”.

El gesto de la victoria es ante todo una cuestión de posición, o más exactamente, de posición de la mano. En la V correctamente ejecutada, la palma de la mano mira hacia delante y el dorso hacia su dueño.

Pero, ¡cuidado!, porque “si la palma de la mano apunta hacia el cuerpo (de quien hace la seña), se modifica la significación del gesto de victoria y confianza y transmuta en una ofensa, como en Inglaterra”, escribe Jana Bressem, colega de Fricke, en una publicación relativa a la exposición sobre los gestos en Chemnitz.

Incluso a Churchill le ocurrió esta metedura de pata, y mostró el gesto en su versión ofensiva. Pero no estuvo solo en este error: “También otros políticos, como por ejemplo el alemán Christian Wulff, que hizo el gesto de la victoria con la palma hacia adentro tras una elección ganada”, apunta la lingüista Fricke.

Bressem escribe que la V ya aparece en el sentido de la ofensa en escritos del siglo XVI. Pero de dónde surge exactamente el gesto es algo que no se pudo aclarar de manera concluyente hasta la actualidad.

Una explicación posible es que los franceses habrían amenazado en el año 1415 a los arqueros ingleses durante la batalla de Azincourt con cortarles los dedos índice y medio en caso de que cayeran en cautiverio. Pero el enfrentamiento fue ganado por los ingleses.

Sin embargo, la experta en la Edad Media Anne Curry apunta que faltan pruebas para respaldar esta teoría. En un libro sobre esta batalla, esta profesora emérita de la Universidad de Southampton escribió que no existen registros que señalen que se les haya cortado dedos a los arqueros durante las batallas.

“No me gustaría para nada involucrarme en estas especulaciones etimológicas”, manifestó Fricke. En cambio, apuntó que es claramente reconocible en el gesto de la victoria la referencia a la letra V. Y, por lo visto, a la enorme popularidad de este gesto no parece afectarle en absoluto su origen no del todo claro.