Garzón aboga por hacer “más atractivos y disponibles” determinados productos

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, abogó este lunes por abaratar y hacer “más atractivos y disponibles” determinados productos como frutas y verduras para luchar contra la obesidad infantil y reiteró que en los “primeros” meses de 2022 quedará prohibida la publicidad de alimentos no saludables dirigida a menores de 16 años, siguiendo los criterios de la OMS.

Así lo admitió en una entrevista en la Televisión Canaria recogida por Servimedia en la que apostó por “promover” dietas basadas “más en frutas, en verduras, en legumbres y en otra serie de hábitos alimentarios” que permitan a los niños “poder desarrollar en su etapa infantil la mejor salud posible” como «garantía de que, cuando sean adultos, también tendrán una mejor salud”.

Junto a ello, puntualizó que su departamento ha abierto otra línea de trabajo para “explicar que también existe la posibilidad de tener una comida rápida y saludable” y subrayó su trabajo en coordinación con las comunidades autónomas, “muchas” de las cuales están introduciendo en colegios e institutos menús saludables, si bien todavía hay “muchos” otros que tienen máquinas vending con “una gran cantidad» de productos ultra procesados o bebidas energéticas, que juzgó «muy perjudiciales si se consumen de manera sistemática y apenas hay verduras y frutas”.

“Son grandes batallas que tenemos que hacer a nivel de sociedad, cada administración pública tiene que contribuir con lo que sea posible, pero, desde luego, todos tenemos que avanzar en la misma dirección, porque el problema es grave desde el punto de vista de la salud individual, pero también desde el punto de vista de la salud pública”, sentenció, haciendo hincapié en los resultados del último Informe Aladino, que concluyó que entre los niños españoles de seis a nueve años las tasas de sobrepeso y obesidad representan el 40%.

“Estamos hablando de unas tasas que son equivalentes a las que tiene Estados Unidos y México y que no se corresponden con lo que es la dieta mediterránea”, abundó, para lamentar que los hábitos alimentarios saludables se están “desplazando progresivamente”, y “especialmente” en la edad infantil, en beneficio de productos ultra procesados con “grandes cantidades de azúcares, grasas y sal, cuyo consumo excesivo, mantenido en el tiempo, provoca este tipo de problemas de salud”.

CARNE

Preguntado por la polémica que suscitó en su momento una campaña de su gabinete animando a reducir el consumo excesivo de carne, afirmó que, cuando alguien haya tenido problemas de salud relacionados con estas cuestiones, su médico de cabecera “le recomienda que haga un consumo mucho más moderado de carne, si no directamente que lo deje de consumir”.

Tras recordar que el consumo máximo recomendado es de aproximadamente 500 gramos semanales, lamentó que España está “muy por encima en la media» e hizo hincapié en que el consumo excesivo de carne tiene unas “consecuencias” sobre el medio ambiente “empezando” por las emisiones de gases de efecto invernadero, que hace que “la acción alternativa, es decir, consumir menos carne, mejore también la salud del planeta”.

“Es una especie de win win, de victoria victoria, porque, que vayamos a una reducción de consumo de carne progresiva y sistemática implicará una mejora de las condiciones de salud individuales, pero también implicará una mejora de la salud del propio planeta”, sobre todo, dijo, si la carne consumida es “de mejor calidad” y procede de ganaderías “sostenibles ecológicamente y que tienen un impacto neutro”.

(SERVIMEDIA)