Bruselas propone medidas contra el ‘blanqueo verde’ de las empresas

– Las declaraciones ecológicas deberán verificarse de forma independiente y demostrarse con pruebas científicas

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

La Comisión Europea propuso este miércoles criterios comunes contra el blanqueo ecológico y las declaraciones medioambientales engañosas con el fin de que los consumidores tengan una mayor claridad y una garantía más sólida de que cuando algo se venda como ecológico lo sea de verdad, e información más clara para que opten por productos y servicios respetuosos con el medio ambiente.

Además, el Ejecutivo comunitario defiende que las empresas también saldrán ganando porque los consumidores podrán reconocer y premiar a las que hagan «un verdadero esfuerzo» por mejorar la sostenibilidad medioambiental de sus productos, con lo que estimularán sus ventas en lugar de sufrir una competencia desleal.

De este modo, la propuesta de Directiva, que tendrá que ser debatida y votada en la Eurocámara y el Consejo Europeo, contribuirá a establecer unas condiciones de competencia equitativas en lo que respecta a la información sobre el comportamiento medioambiental de los productos.

Según un estudio de la Comisión Europea en 2020, el 53,3% de las alegaciones medioambientales examinadas en la UE eran vagas, engañosas o infundadas, y un 40% carecían de fundamento. La falta de normas comunes aplicables a las empresas que formulan declaraciones ecológicas voluntarias favorece el ‘blanqueo ecológico’ (o ‘greenwashing’) y crea unas condiciones de competencia desiguales en el mercado de la UE, en detrimento de las empresas verdaderamente sostenibles.

INFORMACIÓN FIDEDIGNA

Según la propuesta, cuando las empresas decidan formular una ‘declaración ecológica’ sobre sus productos o servicios, tendrán que respetar unas normas mínimas sobre la manera de fundamentar y comunicar esa clase de declaraciones.

La propuesta se centra en declaraciones expresas como, por ejemplo, ‘camiseta fabricada con botellas de plástico reciclado’, ‘entrega con emisiones de CO2 compensadas’, ‘envases fabricados con un 30% de plástico reciclado’ o ‘protección solar respetuosa con los océanos’.

Quizás también te interese:  Hispasat lanza tres proyectos para el despliegue de 5G y 6G en zonas despobladas

También pretende evitar la proliferación de etiquetas y de nuevas etiquetas medioambientales públicas y privadas.

La propuesta abarca todas las declaraciones voluntarias sobre los impactos, los aspectos o el comportamiento de un producto o del propio comerciante desde el punto de vista del medio ambiente, y excluye las contempladas en las normas vigentes de la UE, como la etiqueta ecológica de la Unión Europea o el logotipo de alimentos ecológicos, ya que la legislación vigente garantiza que esas declaraciones reguladas sean fidedignas.

Antes de que las empresas comuniquen a los consumidores cualquiera de los tipos cubiertos de ‘declaraciones ecológicas’, estas deberán verificarse de forma independiente y demostrarse con pruebas científicas.

Como parte de este análisis científico, las empresas determinarán los impactos medioambientales que realmente sean pertinentes para su producto y definirán cualquier compensación, a fin de ofrecer una imagen completa y precisa.

NORMAS Y ETIQUETAS CLARAS

Varias normas garantizarán que las solicitudes se comuniquen claramente. Por ejemplo, se prohibirán las declaraciones o las etiquetas que empleen puntuación agregada del impacto medioambiental global del producto, salvo que se contemplen en la normativa de la UE. Si se comparan productos u organizaciones con otros, tales comparaciones deben fundarse en información y datos equivalentes.

La propuesta también regulará las etiquetas medioambientales. En la actualidad existen al menos 230 diferentes y hay indicios de que esto genera confusión y desconfianza entre los consumidores. Para controlar su proliferación, no se permitirán nuevos sistemas de etiquetado público, salvo que se formulen a escala de la UE, y cualquier nuevo sistema privado tendrá que demostrar una ambición medioambiental mayor que los existentes y obtener una aprobación previa para poder ser autorizado.

Existen normas detalladas sobre las etiquetas ecológicas en general, que también deben ser fidedignas y transparentes, y tienen que verificarse de forma independiente y revisarse periódicamente.

Entrada siguiente

CEOE pide "discreción" para acordar las subidas salariales y los sindicatos reclaman "propuestas para avanzar en la negociación"

Lun Mar 27 , 2023
– Garamendi exige al Gobierno que «deje en paz a los empresarios» MADRID, 27 (SERVIMEDIA) El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, pidió este lunes «discreción» para pactar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), mientras que el secretario general de UGT, […]

Otras noticias relacionadas